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Ausum Cloud


29 Abr 2019

Almacenamiento, capacidad de cálculo, análisis big data, redes virtuales, inteligencia artificial… La informática y la computación en la nube permiten el acceso a multitud de herramientas y servicios a través de internet. En lugar de adquirir software e infraestructuras específicas, los negocios pagan por lo que necesitan, accediendo además a niveles de escalabilidad y flexibilidad imposibles a nivel local.

A la hora de contratar servicios o infraestructura en la nube para nuestra empresa, una de las primeras preguntas que surge es qué modelo de nube es mejor para nuestro proyecto. Básicamente mente, se trata de decidir entre nube pública, nube privada o nube híbrida, cada una con sus características y sus ventajas.

Definición de nube pública

Bajo la definición de nube pública se engloban todos los servicios en la nube que ofrecen proveedores externos a través de la red pública. Son la forma más habitual de informática en la nube, ya que están disponible para todo el mundo y son servicios de costes reducidos e, incluso, gratuitos. En la nube pública, todo, desde el hardware hasta la administración del sistema, está en manos de un tercero. Estas son sus características más destacadas.

  • Bajo coste. Solo se paga por los servicios utilizados, durante el tiempo utilizado. Se ahorran todos los costes de hardware, administración y mantenimiento, que corresponden al proveedor de servicios.
  • Escalabilidad virtualmente ilimitada. Las nubes públicas cuentan con recursos casi ilimitados en función de las necesidades del usuario. Detrás de estos servicios se encuentran las infraestructuras de gigantes de la informática como Amazon o Microsoft.
  • Fiabilidad y estabilidad elevadas. Trabajar sobre grandes infraestructuras y contar con una amplia red de servidores garantiza la prestación fiable de servicios la mayor parte del tiempo.

Las ventajas de una nube privada

En el extremo prácticamente opuesto a la nube pública se sitúa la nube privada. Aunque la infraestructura puede situarse físicamente a nivel local en la empresa o en de un proveedor externo, todos los recursos informáticos son utilizados en exclusiva por la misma organización. La infraestructura se mantiene en una red privada y tanto hardware como software son de uso exclusivo. Sus principales características son:

  • Flexibilidad y personalización. El entorno cloud puede ser adaptado a las necesidades específicas de la compañía.
  • Seguridad y privacidad. Los recursos son exclusivos, por lo que la organización refuerza el control y la protección de datos, sean o no sensibles.
  • Escalabilidad y costes. Aunque cada vez ofrecen más escalabilidad, las nubes privadas no llegan al nivel de las públicas. Además, los costes de adquisición de recursos, gestión y mantenimiento son mucho más elevados.

Entonces, ¿qué es una nube híbrida?

Como su propio nombre indica, una nube híbrida o hybrid cloud es una solución cloud a medio camino entre la nube pública y la privada. Se trata de un entorno de computación que combina características de ambas nubes, permitiendo que los datos y las aplicaciones puedan ser compartidos entre la infraestructura privada y la nube pública.

La nube híbrida, por ejemplo, permite que en momentos pico de procesamiento de datos, las tareas se apoyen en la potencia de la nube pública de forma puntual, pero sin dar acceso a todos los datos, manteniendo aquella información más sensible en la nube privada. La nube híbrida suele describirse como la solución cloud con lo mejor de ambos mundos por las siguientes características.

  • Control y seguridad. Los datos menos sensibles pueden procesarse en la nube pública a menor coste, mientras la información confidencial permanece protegida en una infraestructura de nube privada.
  • Mayor flexibilidad y escalabilidad. Los recursos de la nube, prácticamente ilimitados, están disponibles para la organización cuando esta los necesite.
  • Costes ajustados. Sin alcanzar el nivel low cost de algunos servicios de nube pública, la nube híbrida permite mantener una infraestructura local económica y acceder a las capacidades de cloud computing de la nube pública cuando sea necesario y bajo demanda, pagando solo por los servicios utilizados.

Todos los grandes proveedores de servicios en la nube, como Amazon Web Services o Microsoft Azure, disponen de arquitecturas de nube híbrida para combinar sus servicios de nube pública con las infraestructuras y recursos de nube privada de las organizaciones.

Imágenes | Unsplash/Nareeta Martin